domingo, 8 de abril de 2012


La bella Venus

Con la belleza de lo incompresible sale a diario a buscarte, con la pasión mezclado con amor trata a menudo de besarte; pero eres volátil como el viento, huyes de ella, de la bella Venus.
Hasta hoy, luego de siglos y siglos de desearte y amarte, ella se aleja, porque a descubierto su ser interno, que merece más que tu.
Ahora eres tú que con dolor  pides perdón, pero Venus ya murió, ahora su amor es sólo para él, para el dulce de Narciso dueño de su ser. 


Soñar Despierta

Sentada sobre una piedra estaba, mirando hacia el lejano horizonte, soñando despierta en todas las maravillas que ansiaba: que si tuviera esta cosa, haría tal otra, que si viviera en tal parte, conocería otras personas… la vida se le iba entre añoranzas lejanas para sus manos.
En sus ojos sólo se reflejaba el azul del cielo y el verde del campo, haciéndolos enigmáticos para quien los veía.
Su belleza escondida tras una falsa actitud, era esquiva para el pueblo que la vio crecer.
Esta doncella solo quería existir en sueños para no padecer la furia de la realidad, y entre tanto el tiempo pasaba, sin realizarse aunque fuera uno solo de sus sueños.
Así la vejez la sorprendió, sin que se diera cuenta su luz  se extinguió, pero aún vive entre sueños de pasión que esquiva la cruel realidad que alguna vez la acompañó a soñar.